Daniel Romano, presidente de la institución, no descartó que esa suba podría llevar a que el precio para el kilo oscile entre $2500 y $3000. “No implica que ese sea el precio final, porque cada panadería puede fijarlo libremente, pero es el rango en el que se moverá”, dijo en FM Aries.
En cuanto a las aristas que llevan a ese incremento, mencionó que, en las recientes semanas, los insumos esenciales sufrieron incrementos significativos.
A modo de ejemplo, mencionó que la margarina tuvo cinco subas, con aumentos del 25%, lo mismo con la grasa o la levadura. “La harina también subió casi 25%”, añadió a esos costos, donde no dejan de sumar el gas, la energía y los sueldos.
A contramano de los precios, lo que baja es la demanda de la gente, que compra menos y agrava la situación del sector. Como dato, solo el mes pasado, sintieron una baja que rondó el 25% y hasta el 30% de las ventas de los panificados. “La gente ha gastado lo poco que tiene el inicio de clases”, explicó la razón.
Por último y en vista al inminente aumento de los productos panificados, Romano indicó que la Cámara no sugerirá un precio de referencia, ya que el mercado está desregulado. “Cada panadería fijará su valor de acuerdo a sus costos y estructura, por eso se podrán ver diferencias de precios entre locales”, explicó. Sin embargo, adelantó que el incremento rondará el 10% en pocos días.